La rueda de la Fortuna

La vida cambia, ni duda cabe.
La ruleta de la fortuna da de pronto un giro inesperado y hay quienes no saben asirse a tiempo y caen.
Otros, siempre atentos, se aferran hasta con los dientes, buscando no soltarse para continuar en el siguiente giro.
Hay otros, los que siempre están atentos a las vueltas de la rueda de la fortuna, y prevén lo que para otros son giros inesperados. Ellos saben que lo importante no es que tan fuerte te aferras a la rueda. Asirse con demasiada fuerza puede significar agotarse en un instante, y en los giros inesperados lo que menos puede adivinarse es el tiempo que duraran.
Puede ser que sea un segundo, un año o toda la vida.
Por eso es importante administrar fuerzas, valorar alianzas y sobre todo conservar la tranquilidad para garantizar la lucidez que se traduzca en buenas decisiones.
Y lo principal, lo que aprenden los ganadores, es que más que la fuerza, importan el equilibrio que puede aplicar cada parte del cuerpo, como un todo, como una unidad.
Vale hasta para eso: importa más la maña que la fuerza.
Y se divierten más.
Noviembre 12 de 2009
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